

Ficha
técnica

Tipo:
TV
Episodios:
12
Año:
2016
Estudio:
A-1 Pictures
Demografía:
Seinen
Géneros:
Misterio, Psicológico, Sobrenatural

Argumento

El mangaka Satoru Fujinuma se ve superado por su miedo a expresarse. No obstante, posee una capacidad sobrenatural consistente en verse forzado a prevenir muertes y catástrofes siendo enviado atrás en el tiempo justo en el momento antes de que ocurra. Un día, se ve envuelto en un accidente que lo hace parecer el asesino. Desesperado por salvar a la víctima, se envía a sí mismo en el tiempo, pero termina viajando a su época de estudiante de primaria, un mes antes de que su compañera de clase Kayo Hinazuki desaparezca. Satoru tiene ahora una nueva misión: salvar a Kayo y resolver el misterio de su desaparición.

Puntuación
general



Opinión
personal

Boku
dake ga Inai Machi se ha posicionado sin duda alguna como la serie
con más hype de la temporada
de invierno de este año 2016. Sin embargo, BokuMachi no deja de ser,
desgraciadamente, una serie que ha sido completamente desaprovechada,
con un desarrollo y dirección que se han tambaleado a lo largo de
los capítulos, provocando que mi disfrute hacia la serie, que al
inicio de esta y durante sus primeros episodios fue creciendo
exponencialmente, disminuyese significativamente. Es una serie que
considero especialmente sobrevalorada: no con esto quiero decir que
sea una serie mala, sino que simplemente A-1 Pictures ha
desperdiciado un prometedor argumento, de manera que ha acabado por
ser, simplemente, una buena forma de entretenimiento. No marcará un
antes ni un después en la industria de la animación japonesa y sin
duda alguna no ha llegado a ser lo que en un principio se esperaba
de ella.
| Mamá Fujinuma |
BokuMachi
es mero entretenimiento, una serie que se deja ver fácilmente, ágil,
amena y que engancha, pero no va más allá, como muchos esperábamos
que hiciera. Y es que desde un primer momento no deberíamos habernos
creado tantas expectativas. Y aquí reside el principal error que
hemos cometido los seguidores de la serie durante su emisión.
Sabiendo cómo trabaja A-1 Pictures y cómo suelen llevar sus
proyectos, fue un error confiar plenamente en ellos, pues siendo el
estudio como es, deberíamos haber sabido que la serie iba a
tambalearse de un momento a otro. Ha sido una lástima, porque tenían
buen material entre sus manos, sin embargo a veces doce capítulos no
dan para mucho. Así que obviando los grandes defectos de la
serie, hay que admitir que dentro de lo que cabe, ha sido un anime
correcto, con una propuesta visual interesante y un argumento lo más
mínimamente jugoso como para conseguir enganchar al espectador. ¿Ha
tenido sus fallos? Sí, y muchos, pero no por ello BokuMachi deja de
ser una serie que sin duda se deja ver, y que todo el mundo, siempre
y cuando no vaya con muchas expectativas, podrá llegar a disfrutar.

Historia

BokuMachi
presenta un argumento interesante: Satoru Fujinuma, mangaka de 29
años, tiene la capacidad de retroceder en el pasado para evitar que
ocurra algo grave. Después del asesinato de una persona cercana a
él, el protagonista retrocede dieciocho años, justo antes de que su
compañera de clase Kayo Hinazuki desaparezca misteriosamente. Y es
que al parecer la desaparición de la niña y el asesinato que ocurre
en el presente están conectados de alguna u otra manera, por lo
tanto Satoru deberá evitar que Kayo caiga en las manos de su
secuestrador para evitar los desafortunados eventos del presente.
En
general BokuMachi ha acabado siendo una pequeña decepción para mí.
No voy a mentiros: BokuMachi tiene, sinceramente, unos primeros
episodios de infarto. Con una puesta en escena deslumbrante y un
desarrollo impresionante, lograron que BokuMachi se convirtiese
fácilmente en el anime que más esperaba semana tras semana. Sin
embargo, parece que al director y al staff en general se les fue el
proyecto de las manos y acabaron por realizar unos últimos capítulos
casi absurdos, cargándolos de información y comprimiéndolos pues
alargar la serie un par de capítulos más parece que se les salía
de presupuesto. Y creo que este ha sido el principal problema de la
serie: la rapidez y la poca naturalidad con la que han acabado
desarrollado los hechos. Vamos, que el desarrollo final de la serie
ha sido un tanto desastroso.
Dejando
de lado que la serie por sí misma ha tenido algunos aspectos
risibles (lo de la barra de chocolate, la híper-madurez de niños de
once años y lo fácil que ha sido desenmascarar al asesino, entre
otros), también ha dejado desatendidos algunos otros. BokuMachi
partía de elementos que la hacían sumamente atractiva, pero ha
acabado por no saber desarrollar ninguno de ellos. No ha sido el gran
anime de misterio ni un thriller que te mantuviese rato después de
acabar los capítulos pensando en quién podría ser el perpetrador
de los secuestros y asesinatos; no ha sido el gran anime sobrenatural
de saltos en el tiempo, ya que ni siquiera nos han dado una simple
explicación de este hecho. Tampoco han sabido tratar un tema tan
serio e importante como es el caso del maltrato infantil en el que
está metida Kayo, que ha quedado resuelto de una manera vaga y tan
rápidamente que no ha llegado a tener ningún tipo de emoción ni de
gran repercusión en el anime. Y es por todo ello que BokuMachi no ha
conseguido alzar el vuelo por completo y quedarse en un simple
“entretenido”. Creo que finalmente BokuMachi se ha centrado más
en ese aspecto de “corregir aquello que hice mal en el pasado”
intentando ayudar a aquellas personas que de un modo u otro están
solas, integrándolas en el grupo de amigos y tratarlas como tal para
que dejen de pensar que están solas en el mundo. En este aspecto
BokuMachi ha sabido desarrollar de una manera más que correcta su
argumento; sin embargo, no podemos olvidar que se ha quedado a medias
a la hora de plantear otros muchos temas que se quieren tratar, en
vano, a lo largo del anime.

Personajes

Los
personajes en BokuMachi tampoco han logrado brillar y han acabado
siendo simples prototipos de lo que podrían haber llegado a ser.
Primero nos topamos con un apático protagonista, Satoru, que no ha
logrado llegar a transmitir nada al espectador. Ha sido un personaje
estático, absurdo en muchos momentos y con una manera de actuar más
que cuestionable, poniendo en peligro en más de una ocasión su
misión en el pasado (y en el presente) cometiendo errores abismales.
Y es que parece que la inteligencia al chaval no le da para más. Los
demás personajes (Yashiro-sensei, la madre de Kayo,
los compañeros de clase del protagonista, Yuuki, Airi y los demás sujetos
del presente) han sido pésimamente caracterizados, evidentes en
muchos momentos y absurdos en muchos otros. Es más que cuestionable,
además, la madurez que demuestran tener unos niños de once años,
que acaban por crear escenas que se ven forzadas y poco naturales. Y
tampoco los métodos del asesino llegan a ser realmente inteligentes,
teniendo en cuenta además que la magia de descubrir al perpetrador
no llega ni a ser existente en el anime pues la identidad del
personaje en cuestión es más que evidente.
![]() |
| Kayo y Satoru |
Por
otro lado, sí nos topamos con personajes que logran dar más juego
en el anime. Kayo sin duda alguna se ha convertido en mi personaje
preferido de la serie, pues sus problemas personales y la cruda
situación en la que se encuentra hacen que sea fácil simpatizar con
ella y cogerle cariño. Es un personaje en el cual se puede ver un
desarrollo, aunque mínimo, en su personalidad y forma de
comportarse, y eso es algo reconfortante. Ver cómo supera sus
demonios personales es de lo mejor que tiene BokuMachi para ofrecer.
Mamá Fujinuma también ha sido un personaje que me ha encantado
conocer, pues representa a la perfección la figura de una madre
preocupada, que se involucra en los líos de su hijo para ayudarlo a
seguir adelante. Una figura que representa el amor maternal y la
justicia.

Diseño
y música

Si
hay algo que no se le puede criticar verdaderamente a BokuMachi es su
animación. Ha tenido un nivel de calidad bastante alto,
manteniéndolo durante todos los capítulos, con una fluidez de
movimientos muy buena, una paleta de colores agradable y unos fondos
cuidados y bonitos. Lo que más me ha gustado han sido los diferentes
ángulos que la serie ha ofrecido, los juegos con la cámara y la
dinámica entre pasado y presente que ha estado muy bien reflejada en
los cambios de planos. Ha tenido también transiciones bonitas y muy
bien logradas, y algún que otro momento que sin duda quedará
grabado en nuestra retina gracias a la preciosa animación, que ha
logrado transmitir a la perfección la esencia de esos momentos. A
pesar de todo, he de decir que el director ha optado por utilizar
excesivamente el recurso de los ojos rojos para marcar a los
sospechosos del crimen; un recurso que ha terminado siendo abusivo,
de manera que le ha quitado toda la magia al misterio.
En
cuanto a la BSO, BokuMachi ha tenido temas bonitos que han
sabido acompañar a la perfección los diferentes momentos de la
serie, desde los más cálidos y tranquilos hasta los más tensos. En
cuanto a temas principales, ha sido muy agradable escuchar a Asian
Kung-Fu Generation poniendo el OP de la serie, “Re:Re:”, canción
que he adorado, y que además ha tenido una puesta en escena muy
acorde con la serie y que ha sabido transmitir la esencia de la misma
a la perfección. Qué decir que estoy enamoradísima de la secuencia
en la que tanto Satoru adulto como Satoru niño se encuentran entre
las cintas de vídeo. En cuanto al ED, después de regalarnos un tema
de cierre precioso en Ranpo Kitan, Sayuri vuelve a atacar con su
canción “Sore
wa Chiisana Hikari no Youna”, un tema precioso tanto auditivamente
como visualmente. El estilo de animación del ED es muy propio de
Masashi Ishihama, encargado del arte de este ending, así que quien
haya visto Shinsekai Yori y haya disfrutado de su animación, este
tema es toda una delicia.

Resumiendo...

BokuMachi es un anime que poseía las papeletas para ser
un muy buen anime, pero no ha llegado a ser explotado tanto como
debiese. Sin embargo, dentro de sus muchos errores, no deja de ser un
anime realmente entretenido y ágil de ver. No posee un genialísimo
desarrollo ni unos personajes impactantes, pero es muy recomendable
si se quiere ver un thriller con el que no se haya de pensar mucho, y
para disfrutar de una puesta en escena original y una banda sonora
agradable y bonita.





